Papá abre la puerta lentamente mientras sostiene mi mano yo estoy detrás de él, mi corazón late a mil, y mis piernas duelen ya que mi ha recuperado ha sido pobre, pero como lo dije antes no es impedimento.
Aún no podemos salir ya que hay centenares de médicos y enfermeras deambulando.
—Estrella quédate aquí—asiento y él sale de la habitación cerrando la puerta, veo por el pequeño vidrio de la puerta como papá desaparece, suelto un pequeño suspiro y paso mis dos manos para peinar mi cabello, hac