—¿Estás lista?—dice papá acomodando su corbata.
—Si—mi voz sale realmente positiva no tengo ni el más mínimo temor.
Soy llevado hasta adentro donde veo a Carlos, la cachetona, Jesús entre otras personas más.
están atados de sus manos y ellos pies con una cinta en sus bocas, decir que tengo alegría es poco, siento, estrés y hasta ganas de vomitar debido al horrible olor que emerge en este lugar, hay orín y popo que asco, tapó mi nariz con mi mano y toso sin parar hasta que mis arcadas atacan.