–Ah, Hola cariño solo paseaba y pues me sentí un poco mal después de la pelea que tuvimos y vine a disculparme contigo y por lo que estoy desnudo es porque estaba entrenando.
–Bien por ti, pero si eres tan amable te puedes largar de mi casa?–el amarga la cara.
–No, no me iré hasta que me perdones–es un fastidio.
–Esta bien...te perdono Ahora si ¿te puedes largar?–él asiente y se va, qué demonios le pasa?.
Me levanto del sillón y de inmediato me dirijo al baño necesito tomar una ducha fría.
Ya m