Demian Stuart
No. Simplemente no. Aprieto la mandíbula con tanta fuerza que siento dolor.
—Eso es imposible.
—Demian...
—He dicho que es imposible.
Mi voz resonó con dureza dentro de la oficina mi hija Catalina me observó confundida.
—Papá...
Ignoré todo a mi alrededor mi mirada permaneció fija sobre Lara.
—¿Quién figura como la madre de esa niña?
Un mal presentimiento golpeó mi pecho con violencia porque incluso antes de escuchar la respuesta ya conocía el nombre.
Ya sabía quién iba a pronunc