Demian Stuart
—Nuestros hijos no estarán a salvo hasta encontrar a esa mujer. —Maximiliano clava su mirada en mí con absoluta seriedad.
Tanto mi esposa como Alicia, la madre de Mariana, asienten de inmediato, compartiendo la misma preocupación.
—No sirve de nada tener a una bajo control mientras la otra sigue libre, planeando quién sabe qué contra ellos oculta de todos—insiste Maximiliano con la mandíbula tensa.
El silencio que sigue a sus palabras pesa sobre todos en la habitación.
Apoyo ambas