Denn Stuart
Mi mirada se mantiene fija en el hombre frente a mí no lo considero una amenaza… pero tampoco soy lo bastante ingenuo como para subestimarlo.
—Y bien… aquí me tienes, Marcelo —digo con calma, sin apartar los ojos de él.
Después de asegurarme de que Mariana descansara, vine directo a este encuentro. Era inevitable. Y, siendo honesto… lo prefería así.
Marcelo no responde de inmediato. Aprieta la mandíbula, como si estuviera conteniendo más de lo que está dispuesto a decir.
—Denn…