Mariana Carbajal
Al entrar en la cocina me sorprende la calma que reina Marcelo permanece tranquilo con una taza de té entre sus manos.
La abuela de Denn se pasea por el lugar con tranquilidad al notarnos en la entrada nos invita a pasar con una sonrisa en sus labios.
—Bien chicos hora de alimentarlos —coloca sobre la mesa un plato de frutas con un emparedado de pollo que tiene un aroma delicioso —Ven querida debes alimentarte.
Esas simples palabras atraen la atención de mi hermano sobre mi pr