Denn Stuart
Mi mirada no se aparta de Mariana. Cada palabra que dice… cada vez que se mantiene firme frente a su hermano… debería tranquilizarme.
Pero no lo hace porque también veo lo otro.
Veo cómo Marcelo aprieta los puños. Cómo su respiración se vuelve más pesada. Cómo esa calma que intenta sostener… está a punto de romperse.
Y eso lo cambia todo. Doy un paso al frente, lo suficiente para quedar entre ambos sin invadir el espacio de Mariana.
—Esto no tiene que escalar más —digo con voz baja,