Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia de Seattle golpeaba los cristales del pequeño y modesto apartamento en el tercer piso de un edificio de ladrillos rojos, un sonido rítmico que parecía aislar el mundo exterior. El lugar olía a lavanda y a esa humedad característica de la costa noroeste, un contraste absoluto con la opulencia de mármol de la mansión Miller en Nueva York.
Ava cerró la puerta con manos temb







