Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sol de la Toscana se filtraba entre las hojas de los olivos, creando un mosaico de luces y sombras sobre las largas mesas dispuestas en el jardín de la villa. Era un día de celebración absoluta: el primer cumpleaños de Elias. Globos de colores tierra y crema decoraban los troncos de los árboles, y el aroma a focaccia recién horneada y romero impregnaba el aire.







