Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo en la Toscana parecía fluir con una cadencia distinta, una que no se medía en segundos, sino en el crecimiento de los viñedos y en los hitos del pequeño Elias. Los últimos meses habían sido un torbellino de descubrimientos: los primeros balbuceos del niño, sus intentos decididos por gatear tras el cachorro Custode







