Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mañana en la villa se sentía cargada de esa electricidad que solo las grandes noticias traen consigo. El sol de la primavera toscana acariciaba las vides que se extendían como un mar verde esmeralda por las colinas. Ava caminaba por el sendero pedregoso que llevaba a la zona de fermentación, sosteniendo al pequeño Elias en su cadera. El niño, que ya caminaba con la estabilidad de un







