La chica miró fijamente a Chris, quien, con un suspiro de fastidio mezclado con incredulidad, le pasó el celular a Daisy para que terminara de revisarlo.
La joven de la cámara bufó, acomodándose el cabello revuelto con un gesto cargado de altanería y suficiencia.
—Yo solo estaba pasando por la acera de enfrente de camino a una cita y te vi a ti a través de la ventana de este local —explicó la chica, clavando sus ojos en Chris con una apreciación puramente estética—. Eres un tipo increíblemente