El silencio que siguió a la propuesta de Leila pareció densificarse en el salón de la panadería.
Los segundos transcurrieron lentos mientras ella sopesaba los pros y los contras de la locura que estaba a punto de cometer.
Miró el rostro de Allison, iluminado por la impaciencia juvenil y el brillo de quien ha olido una exclusiva capaz de romper el algoritmo.
Luego desvió la mirada hacia Chris, que la observaba con una fijeza indescifrable, una mezcla de aprobación silenciosa y curiosidad por