Natasha se tambaleó ligeramente al sentir a su pequeño sobrino impactar contra sus piernas.
—¡Nasha! —chilló Andrei mirándola con una sonrisa encantadora. Su sobrino aun tenía problemas para decir su nombre completo, así que la llamaba como mejor podía.
—Hola, pequeño travieso. —Se puso en cuclillas para darle un beso en sus mejillas regordetas, mientras su sobrino reía encantado, hasta que vio a Kassio y se movió inquieto para que lo dejara ir.
—¡Papochka! —Andrei corrió hacia Kassio, quien