Maxim estaba preocupado por Valeria. Desde que se levantaron, ella se había estado comportando extraño. Había estado más callada de lo usual, y a medida que avanzaba el día, su distracción se volvía más evidente. Durante el desayuno, ella apenas había pronunciado un par de palabras, y cada vez que él intentaba iniciar una conversación, se encontraba frente a respuestas cortas.
— ¿Qué te parece si vemos una película esta tarde? —sugirió él.
El silencio siguió a su pregunta y mientras los segundo