Valeria sentía el peso de las miradas del resto de empleados en el edificio sobre ella. Al principio, había pensado que todo era producto de su imaginación, un nerviosismo infundado. Sin embargo, después de sorprender a varios empleados observándola fijamente mientras susurraban entre ellos, todas sus dudas se desvanecieron. Podría haber sido mucho peor de haber llegado con Maxim. Tenía suerte de que él tuviera una reunión a primera hora del otro lado de la ciudad.
Era evidente que las noticias