Valeria guardó los cambios de su último proyecto y apagó su computadora antes de levantarse y tomar sus cosas.
—Estoy agotada —comentó Cristina de camino al ascensor—. Voy a meterme a la cama tan pronto llegue a mi departamento y olvidarme del mundo.
—Ha sido un día largo —intervino Hugo, uniéndose a ellas.
—Ni que lo digas —suspiro Valeria.
—Y todavía nos faltan algunos iguales a hoy —se quejó Cristina—. Prefiero no hablar más de trabajo. En cuanto tenga ahorros suficientes me iré de vacaciones