A Kassio le pareció extraño que Nastia no hubiera aparecido en su oficina durante la mañana. Quería creer que era debido a su amenaza, pero no era ningún ingenuo. Nastia estaba tramando algo y lo más seguro era que iba a esperar el momento perfecto para cobrar venganza. Probablemente también creía que él no había descubierto nada. Si ella supiera la verdad, la situación sería diferente.
Miró el sobre sobre la mesa de café, el mismo sobre que había estado guardado en una caja de seguridad en el