Domenico esperó hasta que el camarero se retiró y lo dejó a solas con Natasha para hablar sobre lo que había sucedido esa mañana. Natasha no había mencionado a Mónica en todo el día y solo se había dirigido a él para hablar de asuntos de trabajo. Domenico, respetando su aparente necesidad de espacio, no había intentado presionarla. Sin embargo, sabían que no podían seguir ignorando el tema, especialmente considerando que él se iría de viaje dentro de unas pocas horas.
—Nunca me acosté con Mónic