Natasha dejó su vaso a un lado y buscó su celular en su cartera al escucharlo sonar. Inevitablemente una sonrisa se extendió por su rostro al ver el nombre de Domenico en la pantalla. Esa llamada había tardado demasiado en llegar, aunque quizás Domenico apenas había salido de su reunión y visto el mensaje que ella le había enviado. Se disculpó con Ettore antes de dirigirse al tocador para contestar. Una vez dentro, cerró la puerta, deslizó el dedo por la pantalla y se llevó el teléfono a la ore