Santiago
Respiré miles de veces, para no partirle la cara al Don Juan de Nikel. Por eso ninguna chica lo toma en serio. A todas le cae, bueno... Yo no me quedo atrás, pero le soy claro solo sexo y ya, este, en cambio, promete el cielo y la luna. Por mí que se jodan, no prometo una mierda ni ando con cursilerías. Mi querida hermana me cayó a golpes a mí. Pero con ese imbécil que casi la besaba no hizo ni pio.
Me calmé y me metí en mi papel.
Sahi, Sahi. No voy a negar que me cabreo y me dolió