Pilar se guinda de mi cuello y sus piernas rodearon mi cintura, sentí mi espalda crujir.
Me deja muchos besos en las mejillas.
—Hey, te extrañé. Cariño, ni siquiera respondiste mis mensajes. Tía Sara me dijo que estabas donde el Daddy Lombardy — se relame los labios. Ruedo los ojos por su gesto. Dice que mi abuelo sería un gran sugar daddy, tiene dinero poder y se conserva muy bien…
Pues, eso no lo voy a negar.
—Sabes que me gusta compartir todo el tiempo que puedo con él— respondo mientras ca