Sahily
En el camino a casa quería fundirme en el asiento. Sentía que me quemaba, sé que no está bien lo que pasó hace un momento.
De reojo logro ver cómo se acomoda su tremendo bulto de manera brusca que se marca en su pantalón. Me hace tragar grueso y mis mejillas deben estar que revientan.
Trato de fijar la mirada en otra cosa y pienso en la vergüenza que acabo de pasar. No debí venir al instituto, como le digo a mis padres que no quiero volver... Ya soy el blanco de burlas, como Santiago p