Los días pasaron no he visto a Santiago. Estoy en casa del abuelo desde entonces. En el camino no mencionamos ni una sola palabra, ni siquiera nos despedimos y para qué...
No dejó muy bien que bajara del coche, cuando pico caucho y dejo solamente polvo detrás de él.
El abuelo me recibió como siempre con todo su amor. Me encanta pasar tiempo con él, pero en realidad quería estar lejos de la persona que hizo rajar un poco más mi corazón. Convencimos a mis padres para poder faltar estos días y p