—Sara, está enferma, S-Sara…—solloza—, se está muriendo, tiene problemas en su corazón, se está hinchando sus pies y manos, no las siente a veces. Está débil, solo duerme. Y-y días atrás su tos fue insoportable al pasar la crisis se durmió, sin embargo, su pecho bajaba y subía muy rápido y joder, estoy segura de que algo pintaba en él. ¡Joder, Samuel!—grita y me empuja del pecho—, ¡Sara quiere morir, no quiere decirte nada ni a ti, ni a ninguno de los chicos! ¡Tiene tiempo con esto oculto y sab