A Charles le tomó algo de tiempo asimilar aquello. Lyon le hizo señas con el dedo de silencio mientras agarraba un cojín y lo ponía debajo de su cabeza para estar más cómodo. El omega con su cabeza sobre su pecho se removió haciendo que los reflejos naranjas del atardecer que se filtraban por la ventana danzaran sobre su cabello.
-Shhhh- el alfa le acarició la espalda para calmarlo y este se tranquilizó.
Charles, aun sin poder cerrar la boca cerró la puerta a su espalda y se acercó de forma sil