Jeremy escuchó nuevamente el sonido de la puerta abrirse varios segundos después y esta vez quien apareció le hizo sonreír.
-¿Vengo en mal momento?- Marian entró con una taza de té humeante en la mano- Me encontré con Lyon en el camino y parecía… bastante consternado.
-El consternado soy yo con tantos problemas. Y pensar que todos decían que la adolescencia era lo más difícil de los hijos- sonrió levántense y alzando la mano- Ven.
La reina sonrió y se acercó sabiendo lo que su esposo quería. Ca