Charles devoró su desayuno con todo lo hambriento que estaba notando que del lado del duque había más cosas dulces que las de ellos. Desde un trozo de tarta de crema con cerezas, hasta un revuelto de frutos rojos salpicados con miel.
-Vas a engordar y no precisamente por comer bien. Los dulces no son tan buenos en grandes cantidades- comentó como algo casual- No lo digo en mal sentido.
Ashary negó dado que no estaba molesto.
-Es lo poco que puedo comer aparte de vegetales sin que me dé nauseas-