En medio de todo, Lyon no sabía cómo habían terminado de estar discutiendo a ahora estar en aquella situación que un simple movimiento podía desencadenar… algo peligroso entre los dos.
Sus cuerpos estaban calientes. Sus pechos juntos casi habían sintonizado las palpitaciones de sus corazones, la piel de ambos se estaba tornando más sonrojada, la respiración más fuerte, el color de sus orbes cambiando, y sus miembros palpitando solo con la fina y mojadas telas de la ropa interior interfiriendo.