Después de explicarle a Alessandra todo lo necesario para su pasantía en Lune, Amatista notó que su entusiasmo seguía intacto.
—¿Entonces, te vemos en la celebración más tarde? —preguntó Santiago.
Alessandra negó con la cabeza, con una sonrisa decidida.
—No, voy a aprovechar el tiempo para comprar todo lo necesario para mis estudios. Quiero estar completamente lista para empezar.
Amatista sonrió con aprobación.
—Me parece una excelente decisión.
Tras despedirse de su nueva aprendiz, Amatista se