El trayecto hacia Lune transcurrió entre bromas y comentarios ligeros, con Amatista y Enzo disfrutando del tiempo juntos sin las tensiones habituales de sus mundos. La conversación sobre la compra del auto aún flotaba en el aire, y Amatista sabía perfectamente que el fin de semana en la mansión del campo traería más que simples lecciones de manejo.
Cuando finalmente llegaron al edificio de Lune, la estructura moderna y elegante reflejaba el prestigio de la marca que ella y Santiago habían const