La luz del día comenzaba a filtrarse por las cortinas, trayendo consigo la promesa de una jornada llena de tensiones. Marcos, acompañado de su jefe, Daniel, condujo por las calles de la ciudad hasta llegar a la casa donde Isabel y su esposo se habían refugiado. La escena era tranquila en apariencia, pero el ambiente cargaba la atmósfera con una inquietud palpable. Daniel sabía que algo crucial estaba a punto de revelarse.
Cuando llegaron, Isabel se encontraba en la entrada, recibiendo a los vis