La fiesta finalmente llegó a su fin. Los últimos invitados se retiraban del salón, dejando tras de sí el eco de risas apagadas y copas entrechocando. Enzo, Amatista, Isis y Rita salieron juntos hacia el auto que los esperaba en la entrada. La noche estaba fresca, y el silencio del ambiente contrastaba con el bullicio de la velada.
Enzo sintió una punzada en el hombro, la herida de Albertina comenzaba a recordarle su presencia. Llevó una mano al lugar, disimulando el dolor. Amatista, siempre ate