Capítulo 37: Normalidad.
Martes por la tarde.
La Fundación bullía con actividad. Niños corriendo por los pasillos, educadoras organizando actividades, padres firmando formularios en recepción. Un día común, salvo por el torbellino que Cynthia sentía en su pecho.
Entró con Clara de la mano, su cabello recogido en un moño perfecto y sus labios apretados en una línea seria. Había aceptado llevarla, como todos los martes, con la excusa de mantener la rutina, pero en el fondo, sabía que se estaba exponiendo.
Sabía que él es