Para el viaje hacia atrás en el tiempo hay que pagar cuatro libras esterlinas: ese es el precio de la
entrada al Museo de la Infancia de Bethnal Green. Imi empieza a contar las monedas que acaba de
encontrarse en el bolsillo. Son casi las siete ya, y el museo está a punto de cerrar. La verdad es que
podrían hacer una excepción y permitirle entrar de tapadillo. Pero la señora de la taquilla es fiel a
las reglas y ni se le pasa por la cabeza.
Por fin las encuentra.
–¡Cuatro esterlinas exactas! –e