"Dime que podemos vernos mañana."
No confiando en mí para hablar, temo las únicas palabras que voy a decir es cuándo y dónde, Niego con la cabeza. Buscando a tientas la manija de la puerta, me empujo para abrirla.
Yo no miro hacia atrás mientras me doy prisa el resto del camino a la casa. No puedo.
La luz del porche está todavía en marcha y también lo está la luz arriba, en la habitación de mis padres. Me deslizo dentro tranquilamente, con cuidado de mis pasos en el suelo crujiente.