"Ah, ah, ah, ah, ah, dale nena, dale, como te enseñaron
en el curso, puja, puja un poco más para terminar de acomodarlo, después va a salir como escupida de músico."
I "Ah, ah, ah, ah, ah, ¿estás aquí, mi amor?" "Sí, acá estoy,
Sandra, no te asustes, que va todo bien eso." "Habíale a tu
marido, reinita, pero no dejes de pujar y no tengas miedo
porque a las primerizas siempre les cuesta." "Ah, ah, ah,
ah, ah." "Eso es, chiquita, eso es, ya casi lo terminaste de acomodar, te estás portando como u