Suprimo un estremecimiento. Por un momento me gustaría tener el talento de Jacinda para que yo pudiera incinerar este sátiro justo dónde está parado.
"Vamos." Él asiente hacia su camioneta.
Entra en el coche con un chico ebrio ? Sí. Bien. No es estúpido. "No. Gracias. Puedo caminar ".
"Ahora, no será así." Él avanza poco a poco más cerca hasta que esta casi a ras de mí. "Le diste a Tate un torbellino; ahora es mi turno ".
Yo suspiro mientras su rostro se sumerge hacia mí. Me agit