—Basta —exigió Lyra mientras daba un paso al frente, Ronan se tensó a su lado. Los siete la miraron como si el mundo dependiera de lo que diría.
Lyra respiró profundo y su mirada recorrió sus rostros: devoción, fe y esperanza.
—No voy a liberar magia impura en la tierra —murmuró mirándolos—Pero… —añadió Lyra, su voz ganando fuerza —Si la magia está desequilibrada —continuó Lyra—, entonces debe ser corregida… no liberada sin control.
El hombre mayor la observó con intensidad.
—Eso es lo que hací