La astucia del beta y alfa era digna de admirar cuando decidieron cambiar de escondite, ya que sabían que la ira de Aleckey no tardaría en alcanzarlos, y aunque confiaban en que su trampa los había puesto por delante, no estaban dispuestos a arriesgarse. El alfa era implacable cuando se trataba de lo suyo.
Calia se encontraba encadenada dentro de un carruaje cubierto del cual tiraban los dos lobos, ella tenía su cuerpo debilitado y su mente al borde del colapso. Había perdido la noción del tiem