El consejo volvió a reunirse tres días después de la salida de Aleckey con la monja a la frontera esta vez con un mensaje claro de su enemigo. Dos espías enviados a las tierras nuestras en donde se encontraba Draven habían sido encontrados sin vida. Peor aún, Draven no había ocultado su crimen; había enviado sus cabezas dentro de un saco ensangrentado hasta la fortaleza de Aleckey.
El ambiente en la sala del consejo era tenso. El hedor a sangre aún impregnaba el aire, y los lobos presentes con