La primera semana junto a Astrid la llevaron a Calia a conocer más de la especie del alfa. Aprendió que ellos creen en una divinidad a la cual llaman luna y que también le dicen así a la pareja del líder de la manada, o sea a ella. Aunque claro, la sacerdotisa la llamaba por su sombre, sin ningún ápices de respeto. A las charlas se unió Isolde lo que provoco que la monja se sintiera más cómoda al tenerla a su lado.
En silencio cada vez que Isolde le confesaba sobre enamoramiento, Calia pedía a