77. Le diré que ha sido idea tuya.
Tras vestirse, la pareja de recién casados se dirigió hacia el jardín, ya había anochecido del todo, pero no importaba, la decoración lucía mucho más de esa manera.
Estaba todo perfectamente iluminado con pequeñas bombillas que parecían luciérnagas y muchísimas velas que llenaban el lugar de luz y calidez.
Audrey y Bleid se besaban por los pasillos, parecía que el camino no terminaba nunca, pero, por fin, lograron llegar donde esperaban los invitados, maravillándose con lo bonito que parecía to