78. Espera, esto será interesante.
Ese corte que Bleid hizo junto a su luna fue perfecto, igual de perfecto que el beso que siguió después de ese corte de pastel, no sin antes probar un poco de la natilla del pastel que su esposa colocó sobre sus labios, alegando que solo de esa manera su hijo le permitiría disfrutar del pastel.
—Estoy empezando a ver qué tanto tú, como nuestro hijo, serán un par de adversarios duros de vencer— mencionó el alfa tomando a su esposa por el talle, eliminando la distancia entre ellos, antes de hacer