136. Vaya, cómo ha crecido el cachorro.
En ese preciso instante, Gregory, en su forma de un majestuoso lobo blanco, descendía rápidamente por las escaleras de la mansión. Había percibido el distintivo aroma del hombre y no tardó en posicionarse frente a él, mostrando sus dientes de forma amenazadora. Su presencia imponente dejaba claro que estaba dispuesto a proteger a Susan a toda costa.
Poco después, Barack apareció en su forma humana. Había seguido a su tío hasta allí. Desde el momento en que el lobo se levantó de la cama y se mar