108. No había otra manera.
Gregory no podía soportar la idea de perder a Barack, la sola idea de terminar con su vida le hacía sentir como si su corazón se desgarrara en mil pedazos. Sabía lo que se sentía al perder a alguien tan importante, no quería volver a pasar por esa tortura de nuevo. Por eso, estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para proteger a su sobrino, incluso si eso significaba entregar su propia vida.
Después de tres largos meses de preparación, finalmente había llegado el momento crucial. La luna roja,