7. QUIERO A MI LUNA
KAESAR:
El silencio se instaló entre nosotros, pesado, como el aire antes de una tormenta. Kaela estaba frente a mí, pero no podía entenderla, no podía llegar hasta donde estaba. Era una completa desconocida. La hermosa niña que tenía en mi mente había desaparecido. Esta adulta, aunque podía reconocer sus escurridizos ojos, era toda una incógnita para mí. Algo la mantenía lejos, inaccesible, y esa distancia invisible estaba matándome.
Ella era mi Luna, pero cada segundo me alejaba más de lo