Isabella entró en la oficina con una mezcla de determinación y nerviosismo. Había pasado un par de días desde su regreso del viaje, tiempo que utilizó para poner en orden sus pensamientos. La situación con Luca la tenía más intranquila de lo que quería admitir, y lo último que deseaba era que la tensión entre ellos afectara su trabajo. Sin embargo, apenas cruzó la puerta de Rossi Fashion, notó el ambiente distinto. Las miradas fugaces de sus compañeros, los susurros que morían en cuanto ella se