79. Y usted es… ¿Nos conocemos?
Nadia observaba la escena, comprendiendo de repente la realidad que ataba a Said. La imposibilidad de elegir pareja libremente, de estar con la mujer que amaba. Un pensamiento fugaz cruzó su mente: ¿sería esa mujer una persona casada, o tal vez divorciada?
En este mundo, el origen de una mujer importaba poco, siempre y cuando conservara su pureza y castidad. Nadia estaba segura de que el padre de Said no se habría opuesto a una artista como pareja para su hijo. El futuro de una mujer no era rel